Después de la crucifixión y la resurrección de Jesús, él apareció a sus discípulos varias veces. En cierta ocasión Jesús les había dado una pesca milagrosa. Luego les invitó a desayunar.

Jesús Busca a Pedro

Juan 21:15-22

Después del desayuno, Jesús preguntó a Simón Pedro, “Simón, ¿me amas más que estos?”

Pedro respondió, “Si, Señor, tú sabes que te quiero.”

Jesús le dijo, “Alimenta a mis corderos.” Jesús volvió a preguntarle, “Simón, ¿me amas?”

Pedro respondió, “Si, Señor, tú sabes que te quiero.”

Jesús le dijo, “Cuida de mis ovejas.” Por tercera vez Jesús le preguntó, “Simón, ¿me quieres?”

Pedro se puso muy triste porque le había preguntado por tercera vez. Respondió, “Señor, tú lo sabes todo. Tú sabes que te quiero.”

Jesús le dijo, “Alimenta a mis ovejas. Te aseguro que cuando eras más joven, podías hacer lo que te parecía, e ir a donde querías. Pero cuando ya seas viejo, extenderás los brazos y otros te vestirán y te llevarán a donde no quieras ir.” Jesús se refería a cómo Pedro iba a morir y de esa manera glorificar a Dios. Después Jesús le dijo, “Sígueme.”

Pedro se volvió y vio el discípulo que Jesús amaba. Entonces le preguntó a Jesús, “¿Y qué de este, Señor?”

Jesús le contestó, “Si yo quiero que él viva hasta que yo regrese, ¿qué te importa a ti? Tú, sígueme.”